10 Introducción

Al partir

Gertrudis Gómez de Avellaneda

Samanta De la Rosa, Carolina Mayen, Sam Moore y Crystal Neill, eds.

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Gertrudis Gómez de Avellaneda, poetisa cubana, Domitila García de Coronado, disponible en el dominio público por Wikimedia Commons.

Llamada “Tula” por sus amigos y familia, Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga nació en Puerto Príncipe, Cuba, el 23 de marzo de 1814 (Harter 17, 19). Aunque pasó toda la niñez en Cuba, heredó el deseo de su padre de regresar a España. Inconvenientemente falleció su padre antes de ir; ella solo tenía nueve años (Harter 20). Salió de Cuba en abril de 1836, aproximadamente 13 años después, en la fragata Belochan.  La fragata fue atrapada en un huracán cerca de la costa de Bermuda. Este acontecimiento asustó a los otros pasajeros, pero a Gómez de Avellaneda le provocó emoción y pasión. El viaje inspiró el poema “Al partir” (Harter 23).

En España, al principio vivió con su padrastro en Galicia, pero chocó con él cuando rompió su segundo compromiso, y se trasladó a Sevilla en 1838 y luego a Madrid en 1840 (Harter 24-25, 30).  Aunque se hizo famosa en Madrid, nunca olvidó su patria, escribiendo una elegía para el poeta cubano y su tutor José María Heredia (Harter 21, 75). Tenía muchos amantes y partidarios en España, pero también experimentaba mucha tragedia: de 1845 a 1846, su hija menor y primer esposo murieron; su segundo esposo, Domingo Verdugo, fue apuñalado en 1885 por razones políticas y casi murió (Harter 34-36, 41-42). Finalmente, Gómez de Avellaneda y Verdugo volvieron a Cuba en 1859, y ella escribió el poema “La vuelta a la patria” (Harter 44).

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El Moro, Havana Cuba, Anthony R. Picciolo, disponible en el dominio público por Wikimedia Commons.

Aunque “Al partir” es una obra temprana de 1836, Gómez de Avellaneda ya muestra la influencia del romanticismo y feminismo. Cuando era joven, leía muchos escritores románticos, incluso Sir Walter Scott, Víctor Hugo, George Sand y Lord Byron (Harter 22). El romanticismo, según Samuel Taylor Coleridge, usa “el poder de humanizar la naturaleza, de infundir los pensamientos y pasiones del hombre en cada cosa que es el objeto de su contemplación” (ap. Fernández García xii). Se puede ver en el poema con las descripciones de la naturaleza y el ambiente que reflejan las emociones de la autora. Pero el romanticismo también tenía expectativas de las mujeres que Gómez de Avellaneda contradice en sus obras (Santos 100). Sus ideas originales han contribuido a su éxito.  Ella fue aclamada como la poeta más conocida de toda la literatura española (Harter prefacio).  Específicamente la novela Sab y la obra de teatro Dos mujeres presentan una perspectiva definitivamente feminista, como los personajes principales son mujeres que viven en un mundo muy pequeño y cerrado. Son limitadas por las expectativas de sus familias, especialmente con respecto al matrimonio (Gold 93-94). Podemos encontrar el rastro de estas posiciones en “Al partir” cuando la poeta describe en el verso cuatro la manera en que esconde sus emociones.

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